miércoles, 17 de julio de 2013

Finaliza la Novena y Fiesta principal de Nuestra Señora del Carmen en Valdepeñas de Jaén

Culminando la novena celebrada en su honor, la Festividad de Nuestra Señora del Carmen unió a los miembros de la Congregación, que anualmente celebran a la Santísima Virgen María en el mes de julio. Todas las celebraciones han presentado una alta participación de fieles, destacando en la colaboración litúrgica la música de órgano por Cristóbal Luis Cabrera y en la Fiesta principal, el canto de Manuel de los Reyes Cabrera y Miguel Ángel Mudarra acompañándolo en el piano. En el transcurso de la Eucaristía les fue impuesto el escapulario a un grupo de hermanas de la Congregación, y finalizó la celebración con la veneración del Escapulario de la imagen de la Stma. Virgen del Carmen. Hay que destacar en esta ocasión, la colaboración de la Congregación en la limpieza del templo parroquial, afectado en estos meses por las obras del tejado, lo cual no ha impedido que los cultos se desarrollen con toda normalidad.

lunes, 15 de julio de 2013

Estado de las obras: Comienzan realizar el nuevo forjado del tejado

En estos mediados de mes de julio, las obras del tejado del templo parroquial de Santiago Apóstol, se encuentran ya con el nuevo forjado colocado en 1/3 de la superficie del tejado. Después de unas semanas en las que se procedió a valorar por diferentes técnicos las soluciones al problema de las antiguas vigas de madera afectadas por polilla, el proyecto continúa.









miércoles, 10 de julio de 2013

Estado de las obras: Aparece el verdadero problema estructural: la polilla

Hasta la fecha, todos pensábamos que el problema de la cubierta del templo parroquial era el tejado. Desde hoy, se ha descubierto el verdadero problema que afecta a bóvedas y cubierta. Se trata de la polilla. Tanto el tejado como las bóvedas están sustentadas por vigas de madera que han sido literalmente invadidas por la polilla, hasta el punto de caerse desechas en polvo sobre las bóvedas de yesería. Estas vigas, provocaron en dos ocasiones la rotura de las bóvedas, pero no del tejado, que permaneció firme, a causa de la plancha de hormigón y mallazo que lo sostiene, sobre algunas otras vigas a las que la polilla no atacó por encontrarse tratadas contra xilófagos.